Velocidad, descanso e iluminación correcta: las claves para disminuir el riesgo de accidentes durante la noche

26 de octubre de 2018

El próximo 28 de octubre entra en vigor el horario de invierno, un periodo en el que oscurece antes y se multiplican los peligros en la carretera.

El próximo domingo, 28 de octubre, asistiremos al segundo cambio de hora de 2018, entrando en vigor el horario de invierno. Esa madrugada, a las 3 de la madrugada deberemos retrasar nuestros relojes una hora. Esa noche ganaremos 60 minutos, de sueño o de ocio, y a partir de ahí las noches llegarán en plena tarde. Conducir con menos luz exige estar más alerta y poner en práctica una serie de recomendaciones que permitan mantener a raya el riesgo de accidentes.

Según datos extraídos del análisis de la flota de LeasePlan, el año pasado el 13% del total de accidentes se produjeron en horario nocturno, entre las 8 de la tarde y las 8 de la mañana. Asimismo, el volumen total de atropellos en ese período fue de un 4% en horario nocturno (de 20:00 a 8:00h), frente a un 1% en horario diurno (de 8:00 a 20:00h).

Con el objetivo de mejorar la seguridad al volante de sus conductores, LeasePlan, compañía multinacional de gestión y administración de flotas y movilidad, ofrece a continuación una serie de consejos dirigidos a eliminar algunos de los errores más comunes que cometemos al volante en carretera en las tardes y noches de invierno:

• Sistemas de iluminación: Es la mejor herramienta para combatir la oscuridad. Para conseguir exprimir al máximo la ayuda de este dispositivo es recomendable usar la tecnología más avanzada: faros inteligentes, xenón o LED, visión nocturna… Además, es conveniente comenzar a utilizarlos una hora antes de la puesta del sol. Al mismo tiempo, la luz interior debe estar apagada porque al encenderla creamos mayor contraste entre el interior y el exterior, reduciendo nuestra visibilidad.

• Espejos retrovisores: Los deslumbramientos en la conducción nocturna son muy comunes. Para ser respetuosos y evitar crear una situación de riesgo al volante hay que saber cuándo utilizar las luces de cruce, las de carretera o las antiniebla.

• Velocidad: Si vemos menos, corremos menos. Esta teoría hay que aplicarla durante la conducción, además de aumentar la distancia de seguridad para tener más tiempo de reacción en caso de accidente. Ante escenarios de lluvia de noche, la velocidad además puede afectar notablemente a los reflejos y la visibilidad de la carretera.

• Parar: Si vamos a realizar un largo viaje, y preferimos la noche, se deben realizar paradas cada hora y media. De esta forma, evitaremos la acumulación del cansancio, la fatiga ocular o el picor de ojos.

• Limpieza de los cristales: Mantener la luna trasera y los parabrisas limpios ayudará a que el conductor tenga una mejor visibilidad y también evitará posibles reflejos.

• Sistema de tracción: La temperatura del asfalto disminuye en invierno y esto puede provocar que por las noches se formen placas de hielo. Contar con un sistema de tracción integral dotará de una mayor seguridad a la conducción nocturna. Además, en este escenario se recomienza realizar movimientos suaves con el volante y mantener una velocidad constante.